Oscuro amanecer para un alma que vaga por el cosmos
En un reino de sombras que crecen
Bajo el dominio de la luna y las estrellas
Figuras femeninas vacías que te llenan de placeres
Deseos perversos, lujuria, frialdad y maldad
Ofrecida a los dioses paganos
Para caminar desde el portal donde se beso la rosa
Siguiendo los pasos de Dante para poder tomar una copa de vino con Vaco
domingo, 21 de agosto de 2011
Oscuro amanecer...
Cadáver Exquisito Nr. II
Quedé en soledad triste en el anden recordando el adiós y aun mas el amor que no nacia mas tu corazon,
Y poco a poco mi vida se va desvaneciendo; tu recuerdo me atrae y me sorprende cada día, es triste recordar una vida sin ti.
con el corazon rasgado,con sed de amor dudosamente mi alma se escapa de ese mundo tan caluroso atandome a la fria soledad;
y dejo las imágenes seguir y las dejo entrar en pequeños cristales, detrás de mis ojos, para verte pasear sobre mis restos nocturnos porque aun no puedo mirarte de frente,
con mis manos muertas de tanto sangrar, por el asfalto que quema ada que tu silueta veo al caminar, recuerdo ese dia een el que tu mirada se fue de la mia...
Y poco a poco mi vida se va desvaneciendo; tu recuerdo me atrae y me sorprende cada día, es triste recordar una vida sin ti.
con el corazon rasgado,con sed de amor dudosamente mi alma se escapa de ese mundo tan caluroso atandome a la fria soledad;
y dejo las imágenes seguir y las dejo entrar en pequeños cristales, detrás de mis ojos, para verte pasear sobre mis restos nocturnos porque aun no puedo mirarte de frente,
con mis manos muertas de tanto sangrar, por el asfalto que quema ada que tu silueta veo al caminar, recuerdo ese dia een el que tu mirada se fue de la mia...
Róbame un beso
Robame un beso, undete
en lo mas profundo de mi ser
robate mi corazon cargado de felicidad,
te permito que me hurtes todo de mi,
rompamos nuestras desdichas
atandonos a nuestras almas,
con un hilo tan fuerte que nunca rompera,
arropa mi corazon,
como la luna arropa nuestras noches,
rompe mis malos pensamientos e iras
con tu calido amor ,rompelo como
la noche acaba con el dia
solo dejate llevar
como el reflejo en una estrella fugaz
en lo mas profundo de mi ser
robate mi corazon cargado de felicidad,
te permito que me hurtes todo de mi,
rompamos nuestras desdichas
atandonos a nuestras almas,
con un hilo tan fuerte que nunca rompera,
arropa mi corazon,
como la luna arropa nuestras noches,
rompe mis malos pensamientos e iras
con tu calido amor ,rompelo como
la noche acaba con el dia
solo dejate llevar
como el reflejo en una estrella fugaz
Ya no quiero amarte
Ya no quiero amarte. Te has empezado a aparecer en los rincones de los vicios e imagino verte. No sé como desaparecer tu figura de mis recuerdos, no sé como hundirlos. La distancia es un hilo muy débil para tejer el olvido cuando aún tengo fresca la mancha erótica de tus besos, de tu cuerpo, sobre mis restos. Antes de que llegaras yo ya había regado adioses, lágrimas y flores sobre las calles que andas. No sirvió de nada. Sin necesidad de partir había empezado a extrañarte. Amarte es una crisis frágil, lenta. No conozco tus fantasmas pero me acosan, chuzándome en los costados se ríen de mi triste amor porque saben que no lo sientes. No quiero amarte más. No es dolor, es una profunda nostalgia del porvenir en que no te bienveniré. Te extrañaré aun sin dejarme, porque sé que nunca lo harás, no tendrás necesidad. Seré como esa rubia que tal vez cruzaste en la calle un día, preguntó la hora y se fue, y no volviste a ver más, y no te importó. Partiré como un en un sueño sin ti. Desearía con todo el tiempo que he perdido que fueras mi felicidad, mi ciudad. Pero este vacío que regalas apenas volteas por la puerta es tan definitivo... aunque giren los dados en el aire y vuelva siempre todo a comenzar entre tus dedos y mi espera.
Cada mañana...
Cada mañana al despertar veo hacia mi interior y me doy cuenta de lo solo que estoy, de que no tengo a mi lado, de que estas con otro dándole tu amor tus caricias, tus besos … la tristeza invade mi cuerpo, y esa como el fuego que va quemando lo que encuentra a su paso , en este caso a mi corazón y no encuentro la forma en cómo apagarlo… es desesperante , el vivir día a día sin que tu estés junto a mi te amo… y me invade la nostalgia y la rabia a su vez porque no hice nada por tenerte a mi lado porque el maldito orgullo fue más fuerte y ahora me arrepiento porque no luche por ti, por tu amor, por estar a tu lado siento que ya es demasiado tarde para arreglar las cosas… pero solo quiero decirte que eres la persona a la que mas amo en mi vida… que nunca olvidare los momentos hermosos que pase a tu lado… el día en que por vez primera tocaste mis labios y me hiciste sentir único sobre el universo… cuando sentí tu cuerpo junto al mío y lo hiciste vibrar de emoción… pero esos momentos no se volverán a repetir nunca más… y solo quedaran en mis recuerdos...
Etiquetas:
Individuales,
Luis Miguel Orozco
En el camino...
En el camino de los cisnes
Hay una sombra que
Pena en las luces de un altar.
El sol comenta
En sus rayos que sufre por amor,
Que fue el resultado de una maldición.
El alba recuerda que allí
Les admiraba sonreír
Y en cada noche se amaban,
La brisa los contemplaba al ver su amor.
Disfrutaron así los días pero algo paso,
El destino los separó
Ella era dueña de sus pensamientos
Y él de su corazón,
El futuro así lo dictamino.
Su corazón se estremeció,
Y con sus pensamientos ella a su destino voló.
Y ahora se buscan
Cada uno en su propio cielo y no se ven.
¿Dónde estás? Amor, ¿dónde estás?
Sin ti no puedo morir.
Sin ti vagaré.
Y desde aquel día la acompaña
Una estrella que
Desde el cielo cuida de su ser.
Si crees en tu mente crees en tu mirar,
Sé tolerante y menos orar.
Y la sombra acepto el pensamiento
Y la sexualidad del que no es igual.
Es mejor dejarte caminar.
Y pensar que todo va a pasar
Pero…
Corazón, ¿dónde está lo que vi en ella?,
Por favor devuélvemela.
Corazón, ¿dónde está?
Hay una sombra que
Pena en las luces de un altar.
El sol comenta
En sus rayos que sufre por amor,
Que fue el resultado de una maldición.
El alba recuerda que allí
Les admiraba sonreír
Y en cada noche se amaban,
La brisa los contemplaba al ver su amor.
Disfrutaron así los días pero algo paso,
El destino los separó
Ella era dueña de sus pensamientos
Y él de su corazón,
El futuro así lo dictamino.
Su corazón se estremeció,
Y con sus pensamientos ella a su destino voló.
Y ahora se buscan
Cada uno en su propio cielo y no se ven.
¿Dónde estás? Amor, ¿dónde estás?
Sin ti no puedo morir.
Sin ti vagaré.
Y desde aquel día la acompaña
Una estrella que
Desde el cielo cuida de su ser.
Si crees en tu mente crees en tu mirar,
Sé tolerante y menos orar.
Y la sombra acepto el pensamiento
Y la sexualidad del que no es igual.
Es mejor dejarte caminar.
Y pensar que todo va a pasar
Pero…
Corazón, ¿dónde está lo que vi en ella?,
Por favor devuélvemela.
Corazón, ¿dónde está?
Recuerdo...
Recuerdo aquel instante de luces y murmullos en la silenciosa aurora de la noche…
Invadía el recinto un aire de dulzura y un haz de fuego se posaba en el vientre de sus labios,
Danzaban eufóricamente las hadas invisibles de su sueño en las gotas suaves de su cuerpo,
Se movían cautelosamente sus manos acariciando mi rostro. La pasión reflejaba en sus ojos un aire denso, tranquilo y lúgubre como la víspera de una noche nublada y pacífica envuelta en las montañas.
Le preguntaba a mi propia alma si la brizna de aquellas caricias de verdad eran ciertas y el momento respondía por sí sólo, simplemente el matiz de sus cabellos algo rojizos danzaban con el viento de luna oculta en las fauces de sus senos.
Tal vez experimentaba el trance de un beso furtivo, penetrante, era seguro que jugábamos ajedrez con iguales fichas una moviéndose detrás de la otra. Se sumaba a nuestro encuentro la oscuridad no tan oscura de una soledad que nos unía nos juntaba y meditaba mientras era cómplice de cómo se derrumbaba el tiempo ante sus ojos.
Invadía el recinto un aire de dulzura y un haz de fuego se posaba en el vientre de sus labios,
Danzaban eufóricamente las hadas invisibles de su sueño en las gotas suaves de su cuerpo,
Se movían cautelosamente sus manos acariciando mi rostro. La pasión reflejaba en sus ojos un aire denso, tranquilo y lúgubre como la víspera de una noche nublada y pacífica envuelta en las montañas.
Le preguntaba a mi propia alma si la brizna de aquellas caricias de verdad eran ciertas y el momento respondía por sí sólo, simplemente el matiz de sus cabellos algo rojizos danzaban con el viento de luna oculta en las fauces de sus senos.
Tal vez experimentaba el trance de un beso furtivo, penetrante, era seguro que jugábamos ajedrez con iguales fichas una moviéndose detrás de la otra. Se sumaba a nuestro encuentro la oscuridad no tan oscura de una soledad que nos unía nos juntaba y meditaba mientras era cómplice de cómo se derrumbaba el tiempo ante sus ojos.
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